Liliana Celiz
 
 
Tenky López
 
O elevación de vos o pensamiento
 
Liliana Celiz
 

 La mirada de una escucha que escribe

A propósito de O elevación de voz o pensamiento de Liliana Celiz

 
El habitar poético de la escritura de Liliana Céliz inscribe en la página el sonido de los rostros y las manos, de la memoria y los olvidos, de las pasiones y la serenidad. Su palabra da leer la posibilidad de sacar al exterior el encuentro metafórico entre el ojo y el oído, entre la voz y la imagen visual, un modo de ver extrañando lo que resulta familiar, que alcanza el límite de lo impropio del cuerpo y de la palabra.
 
 
El habitar poético de la escritura de Liliana Céliz inscribe en la página el sonido de los rostros y las manos, de la memoria y los olvidos, de las pasiones y la serenidad. Su palabra da leer la posibilidad de sacar al exterior el encuentro metafórico entre el ojo y el oído, entre la voz y la imagen visual, un modo de ver extrañando lo que resulta familiar, que alcanza el límite de lo impropio del cuerpo y de la palabra.
            Toda escritura se puede imaginar como un viaje, O elevación de vos o pensamiento traza un recorrido sinuoso, que transita por  caminos que van nombrando sus figuraciones poéticas anunciados en itinerarios y  trayectorias interiores. Allí reside el espesor de su rugosidad y la instable consistencia de sus versos. Sus poemas trazan una sinfonía visual, para que el lector sea el que escriba.
            La mirada que extraña puede a menudo ver visiones, ese movimiento que solemos llamar delirio, ese salirse de la lira, ese apartarse del surco de lo repetido, se desliza en este texto hacia el encaje de lo inaudito, de lo que se escribe porque la escucha mirada sólo puede trasladarlo en poema.
            La mirada escrita y oída, voz vista y leída, son los límites de un modo de hacer poesía en el que el ojo juega a salirse de las orillas del lenguaje, en el que el oído se eleva y sale de la estrechez temporal de la sucesión, para alcanzar lo que se oculta en las palabras de la tribu.
            Suplementos visibles de las resonancias extrañas, suplementos sonoros de lo invisible, son agregados, prótesis poéticas, diagramas iniciados en el espacio como a punto, aquí la imagen no es una ilusión, es decir una simple fantasía, tampoco nos fascina con una copia o con una representación. Sin embargo, es siempre un borde, (afuera venden almanaques en los trenes) oscila entre el sueño que exhibe el costado de lo invisible y hace a la vez asomar el costado inasible del habitar poético ¿el tiempo es lo que muere?
            Su escritura no nos revela nada acerca de la claridad, es decir de la visibilidad de la imagen, sino nos acerca, justamente nos acerca a la claridad y a la penumbra, a la resonancia y al silencio.
            Suave murmullo en lo que entra dice el carácter suave del desgarro que asume su voz mirada y escrita, o tal vez sea  viceversa para poner en la letra la distancia considerable que se sobreimprime a las palabras más familiares, enarbolando un gesto incomprensible del sentido de la fugacidad que reside en el sentido.
            Leo los poemas de Liliana Céliz no como una revelación, sino a partir de un estallido sin sonoridades de un fulgor sin resplandor, poniendo en la traza de sus palabras la gran cuestión de todo escritor, sin distancia, el mundo, las cosas, los otros, abruman. Por eso no hay convocatoria a testigos que se conmuevan, en O elevación de vos o pensamiento, se desmonta el presente para reescribirlo como futuro del pasado, aquí donde subleva el sol toda armonía.
            El gesto y el rumbo de la poesía en estos poemas se caracterizan, pues, por una torsión de la lengua; ante todo, cabe notar que el gesto es solidario con el trazo y, luego,  que el rumbo anuncia un regreso, una nueva ascensión hacia la sombra iluminada de la significación.
            Este libro de poemas consuma la continuidad de una de las voces poéticas más incisivas de la poesía argentina contemporánea. En la escritura de Lilana Celiz, en la continuidad de su escritura la luz del sentido languidece sin la consonancia de la voz, por eso busca su complicidad, se deja atravesar por ella. Para mi mirada de lector el peligro de la luz es el que habilita la lo propio de la voz, las estrías de la piedra anuncian los sonidos del desierto y yo me abandono al olvido del mundo y al renacer del lengua.
 
Buenos Aires, Coghlan, julio de 2007.
 
O elevación de vos o pensamiento
 
 

como recuerdo en vez de la existencia
estábamos los dos o desdoblábamos los dos
el gesto puro de caricia también la nitidez
del habla en un recodo marginal
o cielo raso que caía como granizo
o roto de granizo o costa transversal
o plenilunio que hace las veces de motor
y es el eclipse contra el tiempo
haciendo supresión de lo que muere
¿el todo es lo que muere?
poblábamos los ojos de vacío
y el tiempo el devenir el juego
que hace a la distancia donde estás
preconcebido de las hordas de tu entorno
¿el tiempo es lo que muere?
gotas absurdas de los ojos estampados
como matiz o presa allá en el movimiento
como recuerdo en vez de la existencia
 

 

 

 

 

y desde entonces llamo o fluir de otra manera
el príncipe contonea su caballo a toda hora
y yo le he dado agua de todo movimiento aquí y es lo que sobra
tal vez aglutinar la otra manera de mirarte
o estar o parecer un poco
las lámparas atisban nuestros nombres
o miré tu cauce en un temblor de torbellino
decíamos de a diez los dedos que retozan nuestros cuerpos
y lo que sobra es agua, río de esta parte
mirar o no mirar donde es escena la caída de otro sauce
en la estación que tiñe brevas en las bocas
entonces no decir el gusto es mío
tal vez languidecer donde él bosteza o bebe
o ha puesto su calzado hacia los reyes
yuyito y agua que le di como frescor la noche
donde le veo almidonar corbatas a su madre
girarse así y el vientre ya es materno y duerme
y el agua que le di
 

 

 

 

 

las piezas del jardín eran manojos de jazmines
y yo tatuada en mí tu barco divisé tu barco
o elevación de vos o pensamiento
en algún punto izado el cielo como matriz inversa
¿gravitarán las olas en tu cuerpo
siendo el deseo depresión en el montículo de sombra
que da al sexo? ¿o aparición de vela que hace planos
como dibujo o abstracción de tu materia un punto?
o como esfera o como ojo yo miré o como espacio
¿y eras de piezas de rosal de vela o mástil que hace al viento?
entonces lecho o desmesura a un río
que se va madera o torva que se va
que vuelve el punto a un hecho donde se es y río
 

 

 

 

 

aroma entre los pastos vendaval
de luz articulada al movimiento
intimación de lengua torva o potestad
siguiendo el círculo abismal que me hace ser en el comienzo
¿haré de esta presión un pulso ahora que ya es tarde
y he caído a la manera de la muerte?
fracciones de segundo en el espacio o tiempo
en que la ausencia gira a ser un nombre
entre piezas de horizonte ¿en el disturbio?
generación de un cráter en mi cuerpo
a su pesar hazme reír ¿un cuerpo?
presidio torpe en que se es materia que adelgaza
la materia ¿al infinito un punto?
volver y ser capaz de ya no ver tu olor en la gramilla
o prestación del ojo como sombra que se va
y hace decir tu luz o giramiento
 

 

 

 

 

te oí decir /decirte que te oía
en el espacio que es fecundo como espacio
el aire hace una puerta o cuadrilátero
en que estoy o restituida como forma o trascendencia
me mojo del perfume de que estás tañido a mí
y no es o alcanzo la mirada de tu nombre
como trigo horizontal o como puente
en el que corro y te decía tal vez mañana
llueva o es el frío que inunda la estación de hojas
caídas como franjas filigranas como forma
de ojo horizontal donde se mira
la fragancia de alelí en toda forma dimensión
o espacio y constituirte o culminar de borlas
o agujeros blancos de la lluvia
 

 

 

 

 

ni decir que fluye fluye el viento
que en los cuerpos se atrapó de risa por doquier
de risa última o alada o subalterna
como capítulo o mano o compresión de la caricia
(los cuerpos a distancia media) y sin embargo yo
caída como pétalo o incisión mirando
ver salir espumas de tu centro
como fragancia o estera en que debí pisar
la tierra en su crujido de hojas
como amarillo o musgo o tornasol
o ave que se es blanca como forma oval
de nuestros ojos te vi te vi lamer
con tu mirada por mis piernas húmedas te vi
como vaivén de gota (los cuerpos a distancia media)
o lo fecundo haciendo ramos a dos puntas
que ríe todavía como flujo o coágulo de vos o desconcierto
 

 

 

 

 

en que bronceaba el sol
y yo hilvanávamos los pies como cintillos
solíamos cantar cuando hace cuesta el lado que es oeste
como etapas de esperar las tantas copas que dan sombra
perfume a grito de los pinos esmaltados
por el aire en nuestro lecho o bosque
mismo de los nombres como entonces
gritaba en borla o borbotones
esta caída consumada de los cuerpos
tarde o noche
como sentido el uno al otro o la nostalgia
 

 

 

 

 

o rito de esta sangre poblada de brebajes
y tu voz dirá de mí dirá de mí
de cintas o acuarelas blancas
y no es allí donde me acuesto y río
frecuentes posiciones de la noche
(la luna abraza su tracción al fuego)
o el neón que salpicaba cada tanto el frío
dijéramos tal vez acurrucarse y ser
como conejo o vientre o el temor nocturno
linternas que se aíslan como un punto
en la tiniebla espesa y como manchas blancas
correr correr correr
minimalismo de la nota que se expande
o yo o connotación de lo quel yo como arco
es toda cosa
 

 

 

 

 

dije decir tu nombre de a dos veces
yo estoy aquí incluida en este cuerpo
¿podría yo decir que apareció la tarde hecha de lluvia
gruesa y es como abstracción la tarde todavía?
Como el estero mismo hace el color de la esperanza
(el zorro ya mojó su cola)
y el campo mide la mitad allí de lejos
mide la mitad allí de lejos
el hombre oculta ya su voz regada de esta misma lluvia
(afuera venden almanaques en los trenes)
y él dice que tal vez o a lo mejor
un día volverá pero que el tiempo apremia
y es el tiempo una canción caída aquí en la tarde
 

 

 

 

 

como fogata o alma o nube en que no estás
reñido de mi cuerpo impunemente
como cascada última o reflejo
del aire como rojo y por lo bajo
y nuestras tardes tarde en la arboleda
como lluvia a lo largo del retoño
cuando es retoño el árbol y agua la que moja
como blancura en punta que rompe en la corriente
de tez líquida en mi boca y por detrás
de lado se hace el pasto
y es que vinieras por lo pronto a verme
ella pasea puramente por el patio
se deja entre las plantas y es el día
 

 

 

 

 

como hilos de piel delgada o de néctar
de jacinto erguido hacia tu voz
o escote en el que voy ardiendo como uva
quemada desde el sol al fresco de gotitas
claras de espesura ¿vino? A recordarme
que no hay peste que lo aleje
desde mí o sapiencia (las hojas dan al viento
y se fluctúa como agua hacia el principio y desde el fondo)
también palidecer de muerte o de deseo
cuando él retoca en la juntura el tallo
o tal vez haga decir la noche/la noche
cae abiertamente sobre el campo
regada de tamañas luces que brillan
por allí a lo lejos como maza
o carbón entre las sombras derretido
 

 

 

 

 

se izarán como llama los dos pechos
cuerpo en la forma que redobla el cuerpo
iniciación de leche en la caída
para quien tumba el agua azucarada
agüita de arroz de que no bebe
(el hombre ya ha partido hacia otra parte)
pátina gris escorzo mirar y ver el ángulo
de lejos al fondo ver los dientes del que ríe
o hace gala de la espátula hace gala
pero él no tiembla hace a ser estatua
de comisuras rosa o amarillas
(los pies como cartón o yeso) y yo le digo
¿sí que me miraste? Pero él no mira hace del que mira
y en los descansos leche que es de soja
o de almidón o de agua
 

 

 

 

 

piedras salidas desde mí como cascadas de uvas blancas
y vos mirabas sin decir por qué por qué yo no sabía
como motitas de algodón en rubio
tal vez la soledad fue toda cosa
campos sembrados de aire en lo estival con franjas
que hacen verde o elevación terrena donde es verde
como musgo o tonos débiles del campo en amarillo
y el arco de los ojos como oval hacia el costado opuesto
en la abertura toda del terruño
a lo mejor un tiento o la palabra boca
como escena fluvial de lengua que moja la otra lengua
y no sabía entonces qué decirte
(el pez se recostó en mi cuerpo e hizo montaña)
tal vez el canto a coro de mi madre
que dice que te doy y es más ahora te doy
como ropajes húmedos por decir mi sangre
¿y ahora el qué?
el hombre no salía de su asombro y yo o jacintos claros
de la risa/es sombra y ya vendrá
pétalo inverso ya vendrá
haciendo nube o charcos de este suelo
 

 

 

 

 

suave murmullo en lo que entra
o permanece allí como lo oculto
o voz de los titanes como jazmín o viento
en lo radiado u hondo en lo estelar
o boca que sumerge en sí la abreviatura
o mis dos pechos ¿vinieras a decir te quiero
en este cauce o soliloquio de armonía? rayos y centellas
o el espasmo (la mata de mi voz mata aquí en mi voz
todo el cansancio) y espolvoreaba las figuras clave
el rifle aquí da cuenta de otra índole/alusión a lo que fue
figura entre los/
el cisco quid el villa o pancho villa
en que vivían mis hermanos apiñados
baño de chapa y pozo que hace ciegas
porque la noche abre y muchedumbre
murmullo en lo que entra o alusión
a la ternura (debiste de confiarte en mí)
yo solo puedo y solamente he de esperarte
aquí donde subleva el sol toda armonía
salvajemente entraña o prisma de la sangre
 

 

 

 

 

 

Alí baba puesta la cruz sobre mi cuerpo
cruce de mi cuerpo que tendió a ser de casillas blancas
al que anda por ahí siendo la noche insomne
vinieron a marcar el riesgo
la luz de la linterna hacia los ojos y el uniforme azul
Alí pasó la noche en vela(la mano allí en la sien
como sepulcro)
hube a decir que iba a comprar dos perros
perros grasientos o acordar perros calientes
que no andan por la calle en este día
ahora que llueve ¿porqué dirás porqué
buscan el techo hog dog o carne expuesta
mirando a ver la parte eternamente?
y la palabra se humectó de presa
yo dije que es mi nombre y ando por allí
todas las noches ¿calzado es el calzado?
descalza como india que nací
en bote viejo a recorrer las aguas/
ya nunca nadarán los patos
 

 

 

 

 

 al modo tuyo que plantó mi boca
en el recuerdo nube traslúcida u ocasión que cae
en la espera de que andabas hacia mí
con un ramito o yuyo o palmas rotas de rosal
mientras caía la lluvia sobre tu hombro izquierdo
cayó la cara de mi voz como materia
o yunta parábolas o cuentos para ir
diciendo por lo bajo que no ni plantas
en chancleta camisón o bucles de papel en cinta
manos tal vez a la distancia o dedo haciendo zaping
por la vuelta manos cansinas en la hora de la peste
en la hora del desastre o pieza aguda en que no estás
y ronda la alusión u olvido
 

 

 

 

 

como piedra o palma de alelí
o estación o trazo como enigmas estelares
o como red donde la noche es pozo
haciendo giración de lo que veo allí brillar
y de manera que esta luz perdida de la luz no existe
y nuestras manos piedra o palma blanca
o decir piedra blanca piedra o palma
donde enjugué tu líquido de nata o espesor
como laguna haciendo fondo donde es llano
y por mirar si lo que veo es lo que existe
haciendo juego de la luz solar
y en extracción a los matices de la sombra
 

 

 

 

 

como un dolor de no y no verte
o como partición de fruta aquella en que se parte
color naranja y con puntitos que se expanden
como poros/olor o dimensión de lo que
el río trae como cauce/nadé nadé
en pos del brazo que crecía como torba-enredadera
brazadas de la costa hasta los tumbos
donde había gorriones que en su color marrón
ya no cantaban/aguas hacia mí de estanque
o yuyos del estanque y de colores verdecinos
de tanto estar ya no llamarte/a un lado
como soplo de la voz como canción
acuosa o como trino hecho a la mar o como aire
 

 

 

 

 

 granizos en las tablas o a lo lejos el granizo
sólo en la oscuridad las almas se arraciman
en caras que retumban como rotas/que retumban como rotas
o a lo lejos el granizo
¿decir la sucesión o forma o el estado
en que se es desolación blandiendo capas sucesivas de la ausencia?
diagramas iniciados en el esperma o punto
o punto y conjunción como la calle
o cinta de otra calle que se abre
y es pasadizo o pan o ciclo y más allá
las almas como restos
o el vacío/como cuestas de granizo
y lloverá mañana lloverá
como coágulo del tiempo lloverá
o como espasmo de gotas tubulares
y al principio (la barca de noé sin forma)
 

 

 

 

 

jazmines en torrente donde la muerte amedrentó su polen
su suicidio en miración de peces estivales
y yo pensé ¿ha vuelto el ave ha vuelto de su sitio?
paredes carcomidas por el pasaje a luz del pensamiento
el hambre había sido la sustancia
y ya ni peces gordos ni siete de los flacos que amortigüen
¿será la luz un corrimiento como brisa que no encienda?
soñé la arena como campo y en la faz perdida su presencia
aroma o torre de marfil donde él
volvió su gesto a lo que cubre paredes restañadas
del contorno de las hojas como verde
dije algún día volverá a otro sitio
hacinación de estrella como polvo
detrás del negro y a través del negro
donde el pasaje de la luz ha refractado frío
 

 

 

 

 

cuando es preciso digo dos y se duplica
digo te digo que no cuando vos digas nunca
con la vocal abierta de la boca
toda extensión será o es pátina en mis huesos
tal vez introducción a la palabra lengua
de donde argüí mi soga o anestesia
afuera estabas vos y yo sin verte
tendida de la sal que hace a mi entonces
pienso ¿yo estuve aquí, con él
desnuda en esta cama como signo?
(cuando es preciso digo dos y se duplica)
afuera en lo real él ya no vuelve
y el canto ha hecho de alpiste
en las especies que no callan
¿aquietarás también el paño con que yo pintaba
la noche en la caída simultánea de la noche?
decirte que la mano iba camino de tu boca
o la palabra ajena como mera circunstancia
o ser palidecer a todo encuentro que anda
como enroque final o de epicentro
(la voz que se escandió en mi palma
como aro o sucesión o es todavía)
 

 

 

 

 

 desde esta línea en la que estabas aquietado y sordo
perdí mi imagen todavía
en este campo en el que cantan codornices
y tu girar de álamo concierne
la franja de mi boca como pétalo saliente
debí decir que te quería
pero las playas muestran huevas de tortugas
y yo desciendo y ando
¿el mar a la distancia?
debo inferir que el mar es todo cauce
y citará mi vida en otro punto
fuga fugaz de playa en la tortuga
abriéndose a la mar y es la distancia
 

 

abreviación del músculo inferior del labio
como beso o visto en las pantallas
de ese modo lo causal rechaza el fundamento
el beso: labios, las dos lenguas
carne habida de la carne
de donde el coágulo de luz montó a la sombra
(las ramas se menean con el roce)
y yo he tenido vocación de muerte
de ese modo lo causal rechaza el fundamento
o entrega o alusión de gota o la humedad
que moja el labio
 

 

o boca o giración de aquellos labios en sonrisa
(ella nadaba a modo de castor nocturno
en el momento en que este sol planeaba el horizonte)
o giración de aquellos labios en sonrisa
que habías estado tan sordo de mi carne
la dimensión del ángulo que se abre
y yo mirando aquí como fisura desde el centro
o limaduras de la zona en la que arde
estábamos aquí tan juntos
como postura de una foto en la que no/
debía yo decirte que ahora duerme
y de su piel pululan pelos como al roce
tu boca o fijación como recodos de caricia
 

 

lo versátil
y luego dije agua que estás corriendo
por mi mano ahora en este instante
mismo donde voy diciendo que caía
como barbas húmedas mi mano
se aprisionó de mí y el suelo al parecer
rondaba la sonrisa dije aire
níquel o tal vez la ronda que hace
de la luz de los estratos de la luz
el sol poniente luego te veía
venir a mí con un pez entre los dientes
nadaba yo en el bulto que cae de tu carne
y se me arroja/decir después decir después
caricia o claro de la luna
que hace un lago donde estás como ladeado
o vuelto a verdecer ahora que no digo nunca
 

 

 

 
 
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